El lado femenino de los hombres
La masculinidad es muy bien valorada por muchas mujeres y es reconocida en todo el mundo aunque sus manifestaciones son diversas, esto de acuerdo a las características culturales de la región donde se desenvuelven, y el ambiente que los rodea.
La masculinidad es la capacidad poseída por cada hombre para dar a conocer su género, esa manifestación implica su manera de hablar, caminar y de expresar sus sentimientos e intereses.
Esto no es producto únicamente de un aspecto biológico, sino también psicológico, sociológico, espiritual, contextual y hasta globalizador.
La sociedad influye a través de los valores que impone, estos a su vez se manifiestan en roles o papeles preestablecidos, tales como: el tipo de trabajo, el trato hacia la pareja y la manera de conducirse frente a otros, y cómo desarrollarse en una sociedad bien marcada, donde durante siglos ha predominado el machismo.
Que sucede si el hombre manifiesta mucho sus sentimientos?
Esto depende del contexto, porque los valores que se le asignan a la masculinidad en ciertos ámbitos culturales son particulares, como pasa con el machismo, el cual limita a los hombres a expresar abiertamente sus sentimientos.
Si el hombre trata de manifestarse tal cual lo siente, en muchas partes del mundo puede ser interpretado como un lado feminino, con ciertos carácteres no tan masculinos.
Hombres con lado femenino?
En realidad, tanto hombres como mujeres tienen capacidad de establecer relaciones en las cuales expresan sus sentimientos, emociones y su sensibilidad.
Por otro lado, el terapeuta sexual e investigador Arthur Kinsey, luego de una extensa investigación con respecto a la sexualidad humana, desarrolló el concepto que afirma: “El hombre tiene ciertas características o tendencias a comportarse femeninamente, algunos más y otros menos, pero todos tarde o temprano sacan a relucir su costado escodido”.
En definitiva, tanto el hombre como la mujer expresan conductas que pueden interpretarse como femeninas o masculinas, todo depende de los permisos que la sociedad les otorgue uno al otro y de lo bien que ellos mismos se sientan haciéndolo.
De tal manera, hay hombres en la actualidad, sobre todo en los más jóvenes, que usan determinado tipo de peinado, productos de belleza y cuidan más su apariencia.
Esta situación hace tres décadas era considerada propia de las mujeres.
En otras palabras, lo que hace años se veía como una manifestación femenina, hoy puede ser aceptado y verse como moda varonil, explican los facultativos.
En otras palabras, lo que hace años se veía como una manifestación femenina, hoy puede ser aceptado y verse como moda varonil, explican los facultativos.
Al respecto puede decirse entonces que el concepto de ser hombre no cambia, lo que se transforma es cómo se expresa la masculinidad, ya que ahora existen más formas aceptadas socialmente para darla a conocer.
Con la llegada del concepto de hombre metrosexual o metroemocional, se le da la libertad para que sea sensible a las necesidades de otros sin ser señalado.
Estas definiciones encierran como principales cambios en la actitud del hombre, su notable interés por el cuidado personal, detenerse y examinar los sentimientos de los demás. Después de todo, se siente cómodo con esto porque sabe que no pone en duda su masculinidad.
También se da la oportunidad de ampliar la manifestación de su masculinidad, ya que antes estaba restringida y más limitada, pues el hombre sólo se podía manifestar rudo, fuerte y parco ante ciertas circunstancias.
Ahora y sin ningún temor puede mostrarse más sensible, esto a su vez le otorga la capacidad de percibir las necesidades de otros, de ser más empático con sus seres queridos.
La empatía debe entenderse como la facultad de poder colocarse en los zapatos de otros, poder manifestarse tal cual es, y decir lo que realmente piensa.
En cuanto a su pareja, puede ubicarse en el lugar de ella y entender sus necesidades y es capaz de brindarle lo que necesita.
Pensamiento de un machista:
Es el hombre que domina a la mujer, la tiene en un segundo plano, impide su independencia…, no quiere que se realice como mujer, quiere que lo atienda, el lado machista está ahí, lo he tenido siempre y no lo puedo borrar de la noche a la mañana. Yo nunca me he metido en la cocina ni he puesto la mesa porque en casa eso lo hacían las mujeres, los hombres nos sentábamos en la mesa y esperábamos la cena, mientras leímos el periódico…
El machista es posesivo, quiere dominar, que lo obedezcan y que nunca lo contradigan. Es de esa identificación de la que surgen LOS MALTRATOS Y LA VIOLENCIA DE GÉNERO “La maté porque era mía” suele ser la frase que justifica el crimen porque el “galán” se vuelve ese tirano celoso y paranoico capaz de todo y totalmente fuera de si.
El Metrosexual
Guapos, cuidados, bien formados… así son los metrosexuales, quienes -dicen los expertos- están en equilibrio con su lado femenino, y no tienen miedo de demostrarlo.
El “Don Juan” del siglo XXI es un hombre preocupado por su físico, mediático, exitoso con las mujeres y que se desenvuelve bien en lo urbano. Este es el metrosexual de nuestros tiempos.
Mark Simpson, natural de York (Inglaterra), fue quien inventó en 1994 el propagado término que define al “nuevo hombre del siglo XXI” como un varón narcisista que está saliendo del “closet”.
El típico metrosexual es un joven acaudalado que vive en la metrópoli donde puede encontrar las mejores tiendas, clubs, gimnasios y peluquerías, lugares en los que mima su aspecto hasta extremos antes desconocidos.
Suele ser un profesional independiente que trabaja en los medios de comunicación, en la música, como deportista de elite o modelo y cuya orientación sexual carece de relevancia porque en realidad se toma a sí mismo como objeto de amor y placer.
La revista americana “The Economist” estima que en Estados Unidos entre el 30% y el 35% de los hombres entre 25 y 45 años tiene tendencias metrosexuales.
Los actores y películas de la meca dorada del cine, Hollywood, han sido el trampolín para el metrosexual promoviendo este tipo de hombre y contribuyendo a su normalización. ¿Quién no quiere ser como Brad Pitt, George Clooney o Johnny Deep?.
Hace diez años el peso ideal era únicamente una preocupación femenina, sin embargo ahora los hombres también tienen en cuenta ese aspecto, los menores de 40 años por motivos meramente físicos, y los mayores de 40 por motivos de salud.
Otro factor determinante es que para conseguir un buen puesto de trabajo y ser competitivos en el mismo, ambos sexos deben tener buen aspecto, es decir, tener el corte de pelo adecuado y la vestimenta apropiada.
La Academia de Cirugía Plástica y Reconstructiva estadounidense afirma que las intervenciones practicadas a hombres se han visto triplicadas en los últimos cinco años, especialmente las liposucciones, dato que certifica el creciente interés del varón por cuidar su imagen.
El metrosexual está en equilibrio con su lado femenino, y no tiene miedo de demostrarlo. Este hecho no sólo se observa en la revolución de la moda masculina ni en la aparición de cosméticos para hombre, sino que los publicistas han modificado la forma de presentar sus productos.
Un ejemplo son los anuncios de automóviles que ahora hacen más énfasis en la persona que conduce y en los sentimientos que experimenta en lugar de relatar las características del coche, el pragmatismo ha dado paso a la sensibilidad.
Dentro de cada hombre hay una gran mujer
La feminofilia convierte a los hombres fríos, materialistas e insensibles en seres tiernos y comprensivos.
En muchas ocasiones se ha escuchado la frase: “detrás de todo hombre hay una gran mujer”, pues aunque es cierto también es válido decir que “dentro de todo hombre hay una gran mujer”, aunque muchos hombres no muestren su lado femenino y no es para referirse a los homosexuales o transexuales, sino para hablar de los feminófilos.
Qué es un feminófilo?
Son hombres heterosexuales profesionales o no, trabajadores, que cumplen sus labores diarias, con cualidades y defectos como todos los seres humanos sobre la Tierra, que ha diferencia de algunos, sienten tanta fascinación y atracción por las mujeres que les gusta vestir alguna prenda femenina, ponerse tacones, maquillarse y salir de compras con sus amigas.
No son enfermos mentales como pensarían algunos, son hombres normales la mayoría de ellos casados y con hijos, y que gustan de tener relaciones sexuales sólo con mujeres, con una característica especial que para cualquier mujer en el mundo serían hombres perfectos por su sensibilidad, comprensión y ternura.
Son hombres a los que les gusta transformarse, pero no son travestis, no salen a la calle a trabajar la noche, ni andan en busca de otros hombres, aprecian la naturaleza, los animales y que por lo general tiene más amigas que amigos.
Pueden ser buenos amigos, novios o excelentes esposos incluso más que un simple hombre heterosexual, ya que comprenden tanto la naturaleza femenina haciendo sentir a las mujeres de manera especial, acompañándolas de compras, al salón de belleza y en la parte sexual haciéndolas sentir plenas, ya que para ellos es importante los abrazos, besos, caricias y seducción donde se toman el tiempo indicado para la satisfacción total de sus parejas.







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